jueves, 17 de marzo de 2016

Scones con aceitunas, romero y parmesano: Happy St. Patrick's Day!

Hace unos días traía un antojo de scones... pero salados! Parecidos a los que hizo una vez Leo con guisantes y bacon, pero quería probar con ingredientes diferentes y no me preguntéis por qué, pero sólo me venían a la mente alimentos verdes :P

Así que buscando recetas, encontré varias con aceitunas, pero ninguna me convencía del todo. Además que mirando en muchos sitios me di cuenta que es más frecuente de lo que creía el que hay quienes sólo copian las recetas y las fotos de otros sitios y las publican en sus páginas. Mismas fotos, mismos ingredientes, mismo procedimiento y ningún crédito sobre el autor o dónde encontraron la receta. Entonces no confío en esos sitios, si no me parece que la persona preparó la receta, (además de la falta de originalidad y poca ética) no me animo a hacerla. No hay como quien experimenta al hacer algo para poder realmente hablar sobre ello.

Así que después de un par de horas de búsqueda, decidí recurrir a la receta que había utilizado para hacer los Scones de fresas, haciendo varios cambios para adaptarla a lo que buscaba.


He aquí la receta que ha resultado. Seguro que la repetiré varias veces, volaron en tan sólo unas horas!

Scones con aceitunas, romero y parmesano
(14 scones aprox.)

Ingredientes:

  • 300 g de harina
  • 16 g de levadura química (tipo Royal)
  • 100 g de mantequilla fría cortada en dados
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 175 g de aceitunas sin hueso cortadas en trocitos (verdes, negras, rellenas, etc)
  • 75 g de queso parmesano rallado 
  • 1 cucharadita de romero
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 pizca de pimienta (o al gusto)
  • 1 pizca de pimentón de la vera (o al gusto)
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo (para barnizar)

Procedimiento:
  • Precalentar el horno a 200ºC (180ºC si es con ventilador) y preparar las bandejas con papel para horno.
  • En un bol, mezclar los ingredientes secos: harina, levadura, romero, sal, pimienta y pimentón.
  • Añadir la mantequilla en daditos y mezclar (puede ser con la ayuda de robot de cocina) hasta que quede una masa arenosa.
  • Incorporar y mezclar suavemente las aceitunas, el ajo, la mayor parte del queso parmesano (reservar unos 15 g para espolvorear al final). 
  • Añadir la nata y mezclar nuevamente con la ayuda de una espátula o la mano hasta conseguir una masa homogénea.
  • Enharinar una tabla o zona de trabajo limpia y transferir la masa. 
  • Amasar muy poco, sólo lo suficiente hasta poder aplanarla y estirarla un poco con un rodillo hasta formar un rectángulo, con un grosor de 1,7 cm aprox.
  • Cortar la masa por la mitad, a lo largo, obteniendo dos rectángulos largos.
  • Cortar en zig-zag cada rectángulo, hasta obtener unos 7 triángulos de cada uno.
  • Transferir los scones a las bandejas de horno, dejando suficiente espacio entre ellos.
  • Barnizarlos con el huevo batido.
  • Espolvorear con el queso parmesano restante.
  • Hornear durante unos 12-15 minutos hasta que se vean ligeramente dorados.
  • Retirar del horno y dejar enfriar unos 5 minutos en bandeja y luego en rejilla.



Quedan súper suavecitos, perfectos de sal, aroma delicioso a romero...los amé!!

Yo usé dos tipos de aceitunas: verdes rellenas de pimiento y aceitunas negras. Un acierto total!!
Os prometo que os fascinarán!!


Yo los repetiré este finde para doble celebración (St. Patrick's hoy y el día del padre del sábado).

Felices días!!!

domingo, 7 de febrero de 2016

Tortillas mexicanas de maíz artesanales

Tiene rato que queremos compartir esta receta con vosotros, porque la hemos hecho varias veces (sobre todo Leo) y quedan deliciosas, como las tortillas hechas a mano que recordamos de México.


Son muy sencillas de preparar, el único truco está en coger práctica para que queden del grosor necesario para que no se rompan al aplastar la masa con la prensa (es lo que más trabajo me costó a mi :P)
Otro secreto es que la sartén / parrilla / comal donde las cocinéis, esté bien caliente, para que no se queden pegadas y se rompan.

Aquí está la receta!!!

Tortillas mexicanas de maíz 
Ingredientes para 15 tortillas medianas o 20 tortillas taqueras pequeñas
  • 262 g. de maíz blanco
  • 4 g. de sal fina
  • 397 ml. de agua fría

Derrite la sal en el agua. Incorporar poco a poco el agua a la harina, pero de manera constante, amasando y evitando que se formen grumos. Amasar hasta que quede una masa manejable y consistente.

Haciendo bolitas de 30 g. para tortillas taqueras

Hacer bolitas de 40 g. para hacer tortillas medianas o de 30 g. para hacer tortillas más pequeñas (pesando en báscula es mejor).
Colocar una bolita a la vez en el centro de nuestra prensa previamente cubierta con un plástico para que no se pegue la masa.


Luego, cerramos la prensa y presionamos suavemente hasta que quede de un grosor aprox. de unos 3-4mm.

Nosotros tenemos la suerte de tener una de las prensas originales de México.
Despegamos del plástico la tortilla con cuidado para que no se rompa y la colocamos en la sartén previamente calentada.
Dejamos que se cueza durante un minuto aprox. por cada lado.
Retiramos con espátula para no quemarnos y las vamos colocando en un paño limpio y envolvemos para que se mantengan calientes.
Y listo!!!


Espero os haya gustado la receta y a disfrutar de unos ricos tacos mexicanos!!
Nosotros las hemos usado para hacernos quesadillas (tortillas dobladas por la mitad rellenas de queso tierno), hemos hecho tacos de guacamole, de tinga de pollo, de chorizo con patatas, de rajas con crema (pimientos italianos con nata), frijoles (alubias), ternera...en fin, de lo que más os apetezca!!

Un abrazo con mucho cariño y a comer!

domingo, 3 de enero de 2016

Cheesecake de mandarina: delicioso, fácil y sin horno!!

El día previo a Nochevieja estaba buscando un cheesecake que no requiriera horno y donde pudiera aprovechar fruta de temporada que tuviera en casa. Ese día Leo utilizó el horno para hacer su maravillosa lasaña y no quería estarme complicando con coordinar los tiempos como lo hice en Nochebuena (el pobre Leo ya no sabía a qué hora podía meter lo que él iba a hornear porque me tardé más de lo previsto en hacer el pie de manzana :P).



Después de buscar por varios lados, encontré muchas ideas, pero ninguna que me convenciera del todo, así que me animé a hacer mi propia fusión, sobre todo en función de los cheesecakes que he hecho antes y que más me han gustado.

He aquí el resultado, con algunas mejoras que le hice a la receta: le agregué más zumo de mandarina y menos galletas para la base. Así como dejé ahora la receta, seguro que queda aún mejor (y eso que ya estaba muy buena!).

Nota: Intentad usar las mandarinas más dulces que encontréis ;)


Cheesecake de mandarina
(9 raciones - Molde de 18cm)

INGREDIENTES:

 Base:
  • 150 gramos de galletas tipo María 
  • 90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal


        Relleno:

  • 150 ml de leche condensada
  • 4 cucharadas de leche entera
  • 350 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 160 ml de zumo de mandarina (unas 4 mandarinas dulces)
  • 8 g (4 láminas) de gelatina neutra

        Cobertura:
  • 160 ml de zumo de mandarina (unas 4 mandarinas dulces)
  • 2 láminas (4g) de gelatina neutra
  • 19 g de azúcar blanco

        Decoración:
  • 5-6 gajos de mandarina 
  • 1 hoja de mandarina (previamente lavada)


PROCEDIMIENTO:

Base:
-Preparamos nuestro molde, cubriendo la base con papel de horno.
-Derretimos la mantequilla en el microondas (con unos 20-30 seg. suele ser suficiente).
-Trituramos las galletas y las vaciamos en un bol.
-Añadimos la mantequilla derretida y la sal y mezclamos con tenedor o con las manos hasta integrar bien.
-Vaciamos esta mezcla en el molde preparado y extendemos en la base y ligeramente alrededor de las paredes, presionando bien para que se compacte.
-Metemos en la nevera, mientras preparamos el relleno del cheesecake.

 Relleno:
-Ponemos en un cuenco a hidratar las 4 láminas de gelatina. El truco para que queden bien hidratadas es que el agua esté bien fría y  que las láminas queden completamente cubiertas.
-Mientras, batimos a velocidad media, el queso crema con la leche condensada y el zumo de mandarina, hasta lograr que se integren del todo.
-Ya que las láminas de gelatina estén bien hidratadas (unos 6 minutos suelen ser suficiente), retiramos el agua colándolas y agregamos las 4 cucharadas de leche bien caliente (yo la calenté en el microondas unos 40 seg.) y removemos hasta que se disuelva bien y no queden grumos. El truco para que se disuelvan bien es que la leche esté muy caliente. Dejamos templar la gelatina unos minutos hasta que no queme al tacto.
-Ya templada la gelatina, la incorporamos a la mezcla del cheesecake y batimos hasta integrar.
-Volcamos sobre nuestra base que teníamos en el molde en la nevera.
-Metemos a la nevera unas 2 horas hasta que al tocar se sienta cuajada la mezcla.
  
Para la cubierta: 
-Ponemos en un cuenco a hidratar las 2 láminas de gelatina en agua bien fría unos 6 minutos.
-En un cazo ponemos el zumo de mandarina con el azúcar. Calentamos hasta que se incorpore sin que llegue  a hervir. Retiramos del fuego.
-Ya que las láminas de gelatina estén bien hidratadas, retiramos el agua colándolas y agregamos al cazo con zumo de mandarina bien caliente y removemos hasta que se disuelva bien y no queden grumos. Dejamos templar la gelatina unos minutos hasta que no queme al tacto..
-Volcamos la gelatina sobre el cheescake que ya debe estar con cuerpo después de unas horas en la nevera.
-Metemos una última vez a la nevera durante otras 2 horas para que cuaje la cobertura. 
-Pasado este tiempo, sacamos y desmoldamos con cuidado. Si veis que cuesta trabajo desmoldar (se pega a las paredes del molde), meter unos 15 min al cogelador y así facilitará mucho este paso.

Así lucía justo después de desmoldarlo.
Decoración:
-Una vez desmoldado, decorar, si queréis, con unos gajos y una hoja de mandarina en el centro.
-Dejar unos minutos fuera de la nevera antes de degustar ;)

Para quienes no quieren encender el horno después de tanto preparar comidas y cenas para estas fiestas decembrinas, este cheesecake es ideal!



Espero os guste tanto como a nosotros. 
Un beso enorme y gracias por seguir acompañándonos un año más.

Gauri

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Baci Brownies: Mi nuevo amore

Suena un tanto cursi el título. Y sí, lo es :P


Hace casi tres años que hice mi primera receta con brownies, el riquísimo brownie cheesecake cuya receta encontré en una revista de Lecturas de Cocina. Desde ahí, he aplicado la receta, hecho pequeñas modificaciones más acorde a mis expectativas.

La primera vez que hice sólo la parte de receta de brownie adaptándola para hacer un brownie con castañas, me enamoré aún más de este postre.

Brownie con castañas (noviembre 2013)

 Y realmente fue hasta hace dos años que los hice con nueces, lo más parecido a los Baci Brownies que hacemos hoy en día. Gracias a que mi amiga Moni me encargó unos para regalar en Navidad, es que me animé a hacerlos cada vez mejor tanto el brownie en sí, como su empaque.

Brownies con nueces (diciembre 2013)
Y los seguí haciendo, pero no con la misma dedicación e intensidad que ahora, y puedo declararme enamorada de ellos!

Este año el evento que detonó mi amor por los brownies fue el mercadillo navideño que organiza el Irish Rover, en el cual tuvimos el gusto de participar con nuestras Sali Aromatizzati (sales aromatizadas) y nuestros Baci Brownies. Ya os contaré más detalles en una entrada especial sobre este maravilloso día.

Baci Brownies y Sali Aromatizzati en el Christmas Market del Irish Rover (diciembre 2015)
Baci Brownies en el Christmas Market del Irish Rover
Me he divertido tanto con el diseño del logo, como con lo que he investigado para mejorar la receta, su empaquetado y su conservación. En algo nos parecemos mi hermano Edwin Pérez (un diseñador gráfico estupendo) y yo: en el gusto hacer las cosas lo más chulas posibles dentro de nuestra perspectiva :)

Para el logo, me basé en el diseño de Cupcakes que nos hizo mi hermano, el cual aprobó!! (no creáis que es fácil de complacer!)



El mercadillo fue una experiencia muy enriquecedora la cual además de muchas cosas, nos sirvió para aprender lo que más atrae. A mí me enamoraron los empaques de un brownie en cajita metálica y son de lo que más gustó también.

Baci Brownies at home

Para quienes sepáis italiano, no os fijéis en el error ortográfico en las etiquetas!! (Leo casi se infarta cuando se dio cuenta y ya había terminado de cortar todas las etiquetas y vio la doble "t" en lugar de doble "c") Fue error mío al diseñar medio dormida :P

Además de las cajitas, otros que atrajeron mucho son los pack con cuatro besos y las tazas cappuccino grandes (el diseño era muy chulo!) con diez.

Pack Cuatro Baci Brownies
Taza Cappuccino con Diez Baci Brownies
Y ya después surgieron los packs con nueve, que son ideales para regalar también :)

Pack Nueve Baci Brownies
Y para dar un pequeño detalle a muchos en el cole de mis peques, hice esta presentación que invariablemente provocaban una sonrisa :)


Creo que este enamoramiento brownil (qué termino más raro! jaja!) seguirá por mucho tiempo, pues son adictivos!! En casa se terminan en un abrir y cerrar de ojos :P

Espero os guste mi nueva pasión gourmet.

Os deseamos un maravilloso cierre de 2015 y que el inicio de un año nuevo, sirva de detonante para crear y amar cada día más plenamente.

Besos y abrazos!!!

Gauri

viernes, 27 de noviembre de 2015

He descubierto un nuevo cheesecream!! Me quedo con él!!

Llevo prácticamente tres años haciendo la misma receta de cheesecream, que es la que Alma Obregón nos comparte en su blog y libros, y aunque es muy rica, para mi gusto y el de varios más que me han dicho, resulta demasiado dulce después de unos bocados.

He hecho varios intentos de modificarla, reduciendo el azúcar, o metiendo más queso untable o más mantequilla, etc, pero la verdad que no conseguía la consistencia deseada, por más que de sabor quedara buena o menos dulce. Así que seguía volviendo a la de Alma Obregón, que en realidad es infalible en cuanto a consistencia y agrado de muchos.

Pero la última tarta que hice de chocolate, me la han pedido cubierta nuevamente con cheesecream, y me armé de valor para volver a investigar y hacer pruebas, hasta que me topé con esta del blog de María Lunarillos, y es ideal!! Es justo lo que buscaba: consistencia (que se mantenga firme y a la vez suave y cremosa) y el punto justo de dulzor y el sabor de queso se disfruta más!

Así que os la comparto, sin modificación alguna:

Cheesecream (crema de queso)
(suficiente para rellenar y cubrir una tarta para 12-15 raciones)

  • 250 g de mantequilla bien ablandada a temperatura ambiente 
  • 250 g de azúcar glas o icing sugar
  • 250 g de queso cremoso (tipo Philadelphia) bien frío
Asegurándonos que la mantequilla esté completamente blanda (yo la dejo un par de horas fuera de la nevera), la batimos durante 1 minuto a velocidad media con el accesorio de pala (si es en robot de cocina) o con unas varillas eléctricas, hasta que haya blanqueado ligeramente.

Añadimos el azúcar glas y batimos unos segundos a velocidad baja, y luego subimos a media-alta y batimos durante unos 4 minutos.

Sacamos el queso crema de la nevera e inmediatamente lo incorporamos a la mezcla, batiendo a velocidad baja sólo unos segundos, justo hasta que se haya mezclado.

Y ya está nuestra crema lista!

Una vez decoramos nuestra tarta o cupcakes, recordar que hay que refrigerar, ya que esta crema lleva queso ;)

Así quedó la tarta de chocolate que hice con esta crema de queso, quedaron encantados!




Un beso enorme y a disfrutar del finde!!

Gauri




sábado, 31 de octubre de 2015

Soul cakes para Samhain / Halloween / Día de Muertos

Este es mi tercer año que monto un altar para estas fechas. Vivir lejos de mi país de origen, me ha vuelto una persona más interesada por las tradiciones, sus orígenes y significados.


 

En México el Día de Muertos es una celebración muy importante y llena de símbolos, recuerdos y colores. En la entrada que publiqué hace dos años, hablo un poco sobre esta fiesta mexicana y compartí lo que horneé para esas fechas: una fusión de recetas que dio como resultado unas galletas suaves de naranja en forma de pan de muerto.

Hasta hace poco, Halloween no era mucho de mi agrado porque lo asociaba únicamente con lo que conocía de su festejo durante las últimas décadas y como producto de consumo, particularmente por el marketing norteamericano que nos llega por todos los medios. Pero desconocía los orígenes de la tradición y los motivos de ciertos rituales y símbolos. 




Desde que me adentré más en investigar sobre la cultura celta, he estado leyendo varios libros en donde la refieren como "la primera cultura europea" y que se remonta mucho más atrás de lo que pensaba, iniciando aparentemente desde la Edad de Bronce. Aprendiendo sobre ellos, encontré los orígenes del Halloween, que antes se llamaba "Samhain" (se pronucia Sah-ween).


Wikipedia lo define así: "Samhain es la festividad de origen celta más importante del período pagano que dominó Europa hasta su conversión al cristianismo, en la que la noche del 31 de octubre al 1º de noviembre servía como celebración del final de la temporada de cosechas en la cultura celta y era considerada como el 'Año Nuevo Celta', que comenzaba con la estación oscura. Es tanto una fiesta de transición (el paso de un año a otro) como de apertura al otro mundo. Su etimología es gaélica y significa 'fin del verano'". 

Elementos que están presentes en la actualidad, como los disfraces aterradores, las calabazas talladas, los colores naranja y negro, y el famoso "trick or treat", tienen sus orígenes en esta celebración pagana, que ha sido adaptada por el cristianismo y a las creencias de cada época y lugar. Hay un artículo del Huffington Post, sobre los orígenes del Halloween que puede ilustrar sobre el tema.


En él, habla un poco sobre los soul cakes, refiriendo que se asocian con el souling (imitar a las almas), costumbre medieval que se practicaba en países católicos en donde niños y pobres pedían de casa en casa a cambio de rezar por los muertos la noche del 31 de octubre. A cambio, en las casas los invitaban generalmente a soul cakes o tartas de almas, unos pasteles redondos marcados con una cruz. Ya en el siglo XVI, en Escocia e Irlanda, los niños recorrían las casas disfrazados. Recitaban versos o canciones, hacían trucos o contaban chistes y pedían dulces, fruta o dinero a cambio.



Miré varias recetas de las soul cakes, y me entraron muchas ganas de hacerlas para celebrar, ofrecer en el altar, comer y compartir este año.



La receta en la que me basé principalmente es en esta del website de NPR, que me pareció la más atractiva por combinación de especias y procedimiento, aunque incluí algunos pasos adicionales que me han servido en otras ocasiones que he trabajado con masas similares.


He aquí la receta :)

Soul cakes
(Salen aprox. 28 galletas de 6cm de diámetro)

Ingredientes:


  • 440 g de harina
  • 230 g de azúcar
  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 4 yemas de huevo + 2 yemas batidas para pincelar
  • 3/4 de cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de nuez moscada
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca generosa (o una dosis en sobre) de azafrán en polvo
  • 125 ml de leche
  • 80 g de pasas

Preparación:

Calentamos la leche a fuego medio en un cazo sólo hasta que esté caliente al tacto, sin que llegue a hervir. Retiramos del fuego, agregamos el azafrán en polvo y removemos hasta que se disuelva por completo. La leche se tornará aromática y de un amarillo brillante. Reservamos hasta que se temple.

Tamizamos la harina, la canela y la nuez moscada en un bol. Agregamos la sal y removemos con un tenedor. Reservamos.

En otro bol, batimos la mantequilla con el azúcar con cuchara de madera o en batidora con accesorio de pala a velocidad media, hasta que esté cremosa. 

Añadimos una a una las 4 yemas y batimos hasta que estén perfectamente integradas.

Incorporamos nuestra mezcla de ingredientes secos (harina, especias..) y mezclamos completamente hasta obtener una mezcla seca y algo arenosa.

Una cucharada a la vez, añadimos la leche ya tibia de azafrán , mezclando con la cuchara de madera o en batidora con la pala. Cuando ya tengamos una masa suave, dejamos de añadir leche, de manera que no quede pringosa. Si no agregamos toda la leche, no hay problema.

Amasamos con manos enharinadas y formamos una bola compacta. Meter en nevera unos 15 minutos dentro del bol para trabajar mejor con ella.

Sacamos de la nevera, amasamos y estiramos con rodillo sobre una superficie enharinada, hasta dejar la masa de 1 cm de grosor aprox. Refrigeramos así extendida, otros 15-20 minutos.

Sacamos y cortamos la masa con un cortador de 6cm de diámetro. Podéis reamasar suevemente los sobrantes para terminar toda la masa. Metemos nuestra masa recortada nuevamente unos 15 minutos en nevera.

Precalentamos el horno a 200ºC (180ºC con ventilador).

Una vez terminado el tiempo, sacamos las galletas de la nevera y si queremos, marcamos una cruz con el borde de una pala de madera. 


Yo además de las cruces (que en un origen indicaban que eran "caridades") quise hacer otros con diseño de estrella de cinco puntas en un círculo o pentagrama, antiguo símbolo utilizado en varias culturas, entre ellas la celta, que simboliza la unión y el equilibrio entre los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego) y el espíritu.

Decoramos con pasas (yo las puse encima de la marca de cruz) y pincelamos generosamente las galletas con las 2 yemas de huevo batidas. Si os sobró un poco de leche con azafrán, podéis mezclarla con las yemas y dará un delicioso toque extra de esta especia.

Horneamos por 15 minutos hasta que los bordes estén ligeramente dorados.


Sacamos y dejamos enfriar en rejilla.

Se pueden comer calientitas y son una delicia!!


Para almacenar las soul cakes, hacerlo en un contenedor hermético por un máximo de 5 días, aunque mientras más pronto las comáis, mejor! 

Si queréis podéis colocar algunas en vuestro altar, si es que acostumbráis ponerlo por estas fechas. Yo las dispuse en mi altar, que resultó una fusión de culturas celta-medieval-mexicano.


Espero os haya gustado y que os animéis a hacerlas, que son una delicia por la combinación de especias, su textura entre suave y crujiente y el toque ligeramente dulce de las pasas. En casa nos encantaron.


Un beso enorme y gracias por leernos!

Gauri

jueves, 20 de agosto de 2015

La cocina desde otro prisma: ItaliaForni

Nuestro Chef Leo Ruocco habla en la nueva entrada de su blog sobre el giro de 180º que ha dado en su carrera (y en su vida personal) al incorporarse a otro sector dentro del mundo de la cocina: la construcción de hornos artesanales.

Si queréis saber más, he aquí el enlace:

http://cocinaycreatividadruocco.blogspot.com.es/2015/08/construyendo-el-fuego-la-cocina-desde.html 


Saludos y gracias por leernos!

Gauri